EL CAFÉProviene del turco qawé y éste del árabe qahwa
que significa " Lo que maravilla y da vuelo al pensamiento"
El cafeto es probablemente originario de la provincia de Kafa , en Etiopía , pero la cuestión no está resuelta completamente. La leyenda dice que un pastor de Abisinia (actual Etiopía), llamado Kaldi, observó el efecto tonificante de unos pequeños frutos rojos de arbusto en las Cabras que lo habían consumido en los montes, efecto comprobado por él mismo al renovarse sus energías .
Parece que las tribus africanas, que sabían del café desde la Antigüedad, molían sus granos y elaboraban una pasta utilizada para alimentar a los animales y aumentar las fuerzas de los guerreros. Su cultivo se extendió en primer lugar en la vecina Arabia , llevado probablemente por prisioneros de guerra, donde se popularizó aprovechando la prohibición del alcohol por el Islam. Yemen fué un centro de cultivo importante, desde donde se propagó al resto del mundo árabe.
Se le llamó entonces
qahwa (قهوة), que significa
vigorizante. Los datos arqueológicos disponibles hoy en día sugieren que el café no fue «domesticado» antes del siglo XV
: el proceso de elaboración de la bebida
, largo y complejo, explica quizás el descubrimiento tardío de las virtudes de las semillas
del cafeto
, poco atractivas inicialmente. Los recientes descubrimientos ( 1996
) de un equipo arqueológico británico, aún por confirmar, dejan entrever la posibilidad de que el consumo
comenzara a partir del siglo XII
, en Arabia
(Fuente: Wikipedía)
CARACTERÍSTICASSemilla del cafeto, planta dicotiledánea, perteneciente a la familia de las rubiáceas, de la que adquiere sus características generales, existen más de sesenta especies diferentes, agrupadas bajo el nombre genérico de Coffea.
El tronco es recto y liso y sus hojas son lustrosas, de color verde intenso, opuestas en pares alternos,
puntiagudas, de siete a diez centímetros de longitud. La flor es frágil, de color blanco, parecida a la del jazmín por su aspecto y fragancia, y muy efímera, pues sólo dura tres días, después de los cuales cae y se forma el fruto.
Da fruto maduro dos o tres veces al año, y en todas las estaciones del año se ve fruto, y casi siempre flor.
El cafeto suele dar su primer fruto entre los 3 y los 5 años

de plantado, y rinde de 400 gramos a 2,2 kilos durante un período de 30 o 50 años, aunque se han registrado cafetos que llegaron a centenarios y en plena producción.
El fruto tiene la apariencia de una cereza pequeña y en su interior lleva dos semillas rodeadas de una pulpa amarillenta, más bien gomosa, que son los granos de café, de color verde, en principio, que luego se torna amarillo y algo más tarde rojo para, finalmente, ser carmesí al llegar a su madurez completa. Están cubiertos por una cáscara llamada pergamino que, a su vez, cubre una piel semitransparente.
TIPOS DE CAFÉ
Aunque Augusto Chevalier, en su obra Les Cafetiers du globe publicada en París en 1929, dice que la familia de las rubiáceas cuenta con más de quinientos géneros y describe de seis a ocho mil especies.
Tres son las de los cafetos de mayor importancia
− Arábica: Originaria de Etiopía, la más conocida desde la antigüedad, es la más extendida y la más apreciada
por su calidad excelente y bajo porcentaje de cafeína, que oscila entre el 0,8 y el 1,3 por 100.
Los mejores granos se cosechan en alturas entre 900 y 1.800 metros, aproximadamente.
Las variedades más conocidas son
Moka, Bourbon, Maragogype, Java y Brasileña Nacional.
− Canephora o Robusta: Originaria del Zaire, fue descubierta, como la Libérica, en las postrimerías del siglo XIX, exactamente en 1898, y su interés económico es muy grande por cuanto puede cultivarse en terrenos bajos, prácticamente vedados para la Arábica. De sabor fuerte y amargo, es más precoz, resistente (ya que
sobrevive con pequeñas cantidades de lluvia)
Las variedades más apreciadas son: Konilloi, Niaouli y Congensis.
− Libérica: De cultivo cada día más reducido, algunas de sus variedades como la Indeniés o Excelsa, gozan de
gran aprecio en los países escandinavos.